Mikhnevich 21.33
Belov 21.00
Andriy Borodkin 19.58 UKR
Goncharuk 19.54
Siniakov 19.48
Al-Suwaidi 19.30 QAT
Sviatokha 80.73
Varantsou 79.60
Shayunou 77.08
Vaschyla 77.06
Krivisty 76.98
Kazulka 75.78
El blog de Chema Peña, un sitio donde compartir nuestras pasiones deportivas y nuestros sueños.

Aunque el verdadero responsable de que esta pista de atletismo (ni siquiera es un estadio) fuese conocida en todo el mundo fue un atleta cubano, un jovén de Limonar, en la provincia cubana de Matanzas, que con apenas 20 años asombró al mundo en 1988, unas semanas antes de los JJOO de Seul (a los que Cuba no acudiria por boicot), con un salto de 2.43 que convertian a Javier Sotomayor en el nuevo recordman mundial de la especialidad, superando en 1 cm la marca del sueco Sjoeberg también presente en la capital salmantina.
El propio Sotomayor fue el encargado de borrar Salamanca de la tabla de records mundiales con sus 2.44 de Puerto Rico, pero en 1993 volvió a su pista talismán en la ciudad del Tormes para establecer un record mundial de 2 metros y 45 centimetros al que aún hoy, 15 años después de la azaña, nadie ha podido siquiera acercarse.
El rumor corrió como la pólvora por todo el planeta, se hablaba de una pista mágica para los saltos, pero también para la velocidad, Michael Johnson corria los 200 metros en 19.91 y un año despues se quedaba a apenas 8 centesimas del record mundial de los 300 metros con 31.57, Ivan Pedroso llevaba su marca en el salto de longitud hasta los 8.71 en un pasillo protegido por el viento en el que algunos dicen que salto más de 9 metros en un salto que fue considerado nulo por apenas un centimetro. Los records nacionales se sucedian también y la leyenda de la pista aumentaba, en el próximo capítulo hablaremos de los lanzamientos en el meeting, del duelo Nelson-Martinez del 2002, y de muchas cosas más.